El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, llegó a Lima entre el 8 y el 10 de septiembre de 2026 como parte de una gira sudamericana que también incluyó Colombia y Ecuador, con el objetivo declarado de fortalecer las asociaciones clave de Washington en la región. Se trató de la primera visita del jefe de la diplomacia estadounidense al Perú desde que Keiko Fujimori asumió la presidencia a fines de julio, y culminó el jueves 10 con una reunión en Palacio de Gobierno en la que participó también el gabinete ministerial peruano.
Seguridad, comercio e inversión en una sola agenda
Según el comunicado oficial del Departamento de Estado, la gira buscó reafirmar el compromiso de la administración Trump con un hemisferio occidental seguro, próspero y democrático, y entre sus ejes explícitos figuraron la cooperación contra el narcoterrorismo y los beneficios de relaciones comerciales más estrechas entre Washington y los países visitados. En el caso peruano, la agenda bilateral sumó la promoción de inversiones, el comercio bilateral, la minería, la defensa y la cooperación ante el fenómeno de El Niño.
El anuncio de mayor peso económico fue la incorporación del Perú al Escudo de las Américas, la iniciativa de cooperación regional que la Casa Blanca lanzó en marzo de 2026. Rubio remarcó que el país ya contaba con la condición de aliado principal extra-OTAN de Estados Unidos, y que la adhesión a este mecanismo añade una capa regional a una relación bilateral que, según dijo, atraviesa una fase de mayor coordinación política y de seguridad. El propio secretario definió el vínculo económico señalando que la alianza con el Perú se construye sobre la base de inversiones transparentes en sectores estratégicos clave.
El factor de China
La visita se dio en un contexto de competencia abierta con China, actualmente uno de los principales socios comerciales del Perú y con fuerte presencia en minería y exportaciones. Rubio había cuestionado la transparencia de los proyectos chinos en el país, lo que motivó una respuesta pública de la Embajada de China en Lima, que defendió sus inversiones como transparentes y acordes a la ley, y destacó la próxima entrada en vigor del protocolo de actualización del TLC China-Perú, así como el régimen de ingreso sin visa para peruanos que viajen a China por motivos comerciales o turísticos.
Para el Gobierno de Fujimori, el reto inmediato es mantener el equilibrio entre ambos socios: China es hoy un mercado de destino preferido para las exportaciones mineras y agroindustriales peruanas, mientras que Washington ofrece cooperación en seguridad, defensa y nuevas inversiones en sectores estratégicos.
Qué significa para el comercio exterior y los inversionistas
Para el sector exportador e inversionista peruano, la visita plantea señales concretas a seguir de cerca:
- Actualización de una relación comercial madura pero desatendida. El Tratado de Libre Comercio Perú-Estados Unidos tiene ya dos décadas de vigencia, y la nueva estrategia de seguridad nacional de Washington del 2025 devuelve protagonismo a América Latina tras años de relativo desinterés, lo que abre una ventana para renegociar términos, facilitar procedimientos aduaneros o ampliar cuotas en sectores de interés mutuo.
- Minería como eje de la relación. La minería figuró explícitamente en la agenda bilateral, en momentos en que el Perú evalúa cómo equilibrar el capital chino ya instalado en el sector con el interés estadounidense en inversiones transparentes en cadenas de suministro estratégicas, como minerales críticos.
- Mayor previsibilidad regional a través del Escudo de las Américas. La integración a este mecanismo puede traducirse en mejoras de percepción de riesgo país y en mayor cooperación en seguridad marítima y de fronteras, variables que los inversionistas extranjeros suelen ponderar antes de comprometer capital de largo plazo.
- Diversificación como estrategia de cobertura. Con 24 TLC vigentes y acuerdos pendientes con mercados como Hong Kong, el Perú mantiene más del 90% de sus exportaciones cubiertas por acuerdos comerciales, lo que da margen para que empresas exportadoras equilibren su exposición entre Estados Unidos, China y otros bloques en un escenario de mayor rivalidad geopolítica.
La visita de Rubio, en suma, no se tradujo en anuncios inmediatos de nuevos aranceles o acuerdos firmados, pero sí marcó un giro político que el sector privado peruano deberá interpretar como una oportunidad y, a la vez, como una exigencia de mayor claridad en su relación comercial con ambas potencias.
Fuentes
- U.S. Department of State, «Secretary Rubio’s Travel to Colombia, Ecuador, and Peru», comunicado de la Oficina del Portavoz, setiembre de 2026.
- El Comercio Perú, «Keiko Fujimori se reunirá este jueves en Palacio de Gobierno con secretario de Estado de EE.UU. Marco Rubio», 9 de setiembre de 2026.
- Infobae, «Marco Rubio y su visita a Perú: el anuncio sobre el Escudo de las Américas», 9 de setiembre de 2026.
- El Comercio Perú, «China responde a Marco Rubio: la inversión china en Perú es transparente y acorde a la ley», 9 de setiembre de 2026.
- Caretas, «Marco Rubio en Perú: seguridad, inversiones y el reto de Keiko Fujimori frente a EE.UU. y China», setiembre de 2026.
